domingo, 17 de febrero de 2008

El romanticismo de las cerillas.

Que hace tanto tiempo que no me dejo llevar,
que los nudos de mi estómago me controlan
como a una marioneta con los hilos por dentro.

Que es curioso comprobar que hay abrazos
que te dejan con la misma sed,
y te dicen "nunca pienso en ti".

Que las cerillas me parecen románticas,
y las colecciono para encender velas en alguna cena
con los platos vacíos.

Que las cerillas te pueden salvar
de alguna situación sin restar romanticismo.
Que echo en falta los besos con urgencia.

Que hemos llegado ya al postre,
sin detenernos a leer el menú.
Que aguardo ansiosa con mi zapato bien lustrado.



"all we need is candle light,
you and me,
an d the bottle of wine"

3 comentarios:

Paul Varjak dijo...

A mi las cerillas me producen un extraño efecto. Hacen que me quede inevitablemente embobado mirándolas hasta que se consumen en su tolidad más absoluta. Debe ser la elegancia con que se extinguen, igual que hicieron los dinosaurios y las hormigas de mi salón.


...debe ser parte del romanticismo de las cerillas

Holly Golightly dijo...

... debe ser...

Lo malo, Paul, es que lo hacen de una forma tan bella que no te das cuenta de que te puedes quemar.

Miguel Ángel dijo...

Es curioso el invento este de las cerillas. Algo tan tonto como un trozo de palo con fósforo sólido en la punta, es capaz de iluminar toda una habitación en un sólo instante, con un simple click. Recuerdo aquellas películas en blanco y negro de gansters en gabardina, encendiendo su malboro con un fósforo ahuecando la mano, al fondo de un callejón oscuro. Sí aquellas películas que odiaba de niño, cuando sólo habían dos canales en los que ahogar esas largas horas de fin de semana. Las mismas películas que ahora veo con pasión.
Es una lástima que esa cosa tan inofensiva pero a su vez tan socorrida, haya sido relegada al olvido. Yo mismo hace tiempo que no compro cerillas.
Pero quizás, gracias a tus bellas palabras, vuelva a comprar una cajita.
Mañana mismo....