jueves, 1 de marzo de 2012

Love will tear us appart...

Now, I'm starting to realise that you may be under the impression that I've never loved you. That's not true. I did. A lot, actually. I loved you. I still do, in a way. I feel that we are bonded, don't know how or why, but that's how I feel it.

People can tell you that I'm not worth it, that I never fought for you and me, for us. They'll think that I'm crazy for letting you go. Maybe They're right. I never was your shoulder to cry on. I'm sorry. What would have happened if I had given us a chance, we will never know.

This is a love letter. In a way.

martes, 26 de julio de 2011

... razones para sonreír...

miércoles, 13 de julio de 2011

Autoayuda cutre

Normalmente, cuando alguien no es feliz, piensa que debe cambiar algo. Algunos se contentan con un corte de pelo, con irse de compras, con un tatuaje o con dejar de fumar o de morderse las uñas. Algunas infelicidades necesitan cambios mayores como unas vacaciones, un cambio de trabajo, un cambio de ciudad o un cambio de estado civil. Me llama la atención que las personas tendamos a culpabilizar de nuestros males a nuestro entorno. Claro está que hay gente que vive desgracias tremendas de las que no son, de ninguna manera culpables ni responsables, pero yo me refiero a otro tipo de descontento. El descontento que sentimos cuando, aparentemente, lo tenemos todo: una vida propia, amigos, alguien que te quiere, una familia que siempre ha estado allí para ti, tiempo para difrutarlos y salud para todos ellos. Ese "sí, pero..." que te hace estar de mala leche a veces, ausente, tristón, melancólico, que te hace dudar, te genera inseguridades....

Puede ser que os haya pasado estar así, como en una nube adictiva de autocompasión, vuelves a la sensación que tenías de adolescente, al socorrido "nadie me comprende", pero aumentado, porque ya, con tu edad, nadie dice eso, con 15, 16 ó 17, lo decían todos tus amigos, algunos incluso te decían "menos mal que tú sí me entiendes". Sientes que no encajas, como si te hubieras puesto el zapato izquierdo en el pié derecho, y viceversa -y no, no calzas alpargatas-, sólo que el pié eres tú y el zapato es el mundo, o tu vida. Muchas veces me he sorprendido a mí misma buscando prácticas en el extranjero, cursos, becas, posibles lugares de trabajo, sin tener una idea clara de qué quiero, porque lo que quiero es, simplemente, buscar, puede ser emociante y llegar a sorprenderte de lo que puedes encontrar. Muchas veces me he armado un "nuevo comienzo", casi siempre lejos -parece que los comienzos lejos con más categóricos como comienzos-, para después ir destruyéndolo poco a poco en tu cabeza y darte cuenta de -o creerte- que donde estás y lo que tienes es mucho mejor de lo que esperas encontrar allí. No sé si eso es cobardía o, simplemente, que a veces es difícil encontrarle un principio a ese comienzo.


Pero lo que más me llama la atención, sin duda, es la cantidad de gente que personifica u objetiviza la culpa en personas o cosas de su entorno. Esto pasa seguramente porque es más fácil sentarse a despotricar contra algo ajeno a tu persona, hacer aspavientos, indignado. Te quejas en voz alta y, al oírte, aun te parece que tienes más razón -yo soy culpable también, por supuesto-. Pero lo realmente difícil es analizar por qué nos pasa lo que nos pasa, no basta cortarse el flequillo, sino que hay que ir más adentro, a veces lo que necesitamos es un simple cambio de mentalidad, perspectiva -que diría Ego-, relativizar. A lo mejor, muchas veces no nos hiere la gente, no nos agobia nuestra vida, sino que somos nosotros los que nos hemos convertido en nuestros peores enemigos y lo ponemos todo en nuestra contra. Muchas veces el ser positivo es lo único que te puede salvar. Porque todos sabemos que en el estado mental "yo contra el mundo" se pueden tomar decisiones muy, muy equivocadas.


Así que ya que llevo unos cuantos años sin escribir propósitos de año nuevo - que lo hacía, sí, y me ponía de mala leche ver que no los cumplía- voy a proponerme, a partir de hoy, ser positiva. Sin más. Ser positiva e ir a por todas.


Y después de este post de autoayuda-cutre, ¡a leer unas páginas de 1984!.

miércoles, 1 de junio de 2011

Terraza

Meg y Lily siguen siendo amigas mías. Casi nunca las entiendo, ni ellas me entienden a mí. Imagino que por eso nos llevamos tan bien. No nos hace falta más que estar juntas. Tomarse un red snapper una sola es aburrido o, más bien, te hace parecer aburrida, y... ¡ellas son tan decorativas! Además, como somos tan distintas, no nos hace falta competir en nada. Creo que he encontrado la amistad verdadera, querido Paul. ¿No decían que, entre mujeres, no existía ?... pues yo no veo qué más se puede pedir. Realmente, me alegro de haber participado en aquel crucero de jóvenes promesas.


Meg dice que aun no sabe de qué sigue siendo promesa, pero está segura de que promesa es, porque, dice, no haber hecho nada con su vida en estos cuatro años, salvo enamorarse inutilmente y poco más, así que se siente cada vez más promesa y cada vez menos joven. Empezó a hablar de su futura posible celulitis y, evidentemente, ante tamaña ordinariez, tuve que dejar de escuchar, no entiendo por qué tengo yo que escuchar eso, ¡que se corte las piernas y nos deje tranquilos! Así, pues, cerré los oídos y me concentré en los borsalinos que cubrían la terraza, como pequeñas setas, divertida ante la intriga de a quién me podría encontrar debajo de cada uno y de si merecería la pena, o no, arriesgarse a hacer un numerito encantador, cuando la voz clarísima de Lily me sacó de mi ensimismamiento. "Pues yo opino que el hombre ideal es aquel que no puede dejar de hacerte fotos, estés fabulosa o desgreñada, ni de tocarte cuando andas desnuda por su casa -en la propia es mejor cubrirse siempre-; sobre todo este segundo punto es importantísimo".


Al llegar a esa última palabra decidí no preguntar y me levanté, ya había localizado el borsalino que, esperaba, acompañaría a las manos más bonitas. Pero eso ya es otra historia.

lunes, 2 de mayo de 2011

rayo

He visto luces que cruzaban el cielo, separando el plomo del naranja. Luces que iluminaban el camino de aquellos dos hombres de bruma, encorvados bajo el peso de sus penas, o quizás de sus maldades. He visto a un hombre leer su libro sin mirar por la ventana del tren, sin mirar el paisaje, quieto, inmutable, irreal. He visto las equivocaciones de las buenas intenciones, insuficientes.

No he visto las miradas que andaba buscando, ni los pasos acompasados, ni las ganas de darlos.

Pero he visto, de repente, un destello.

martes, 19 de abril de 2011

Juguete Rabioso

No me sale más lirismo,

tengo un verso atragantado

donde te mando a la mierda,

después vuelvo a suplicar.


miércoles, 16 de febrero de 2011

I'm a weirdo



you're just like an angel
your skin makes me cry
you float like a feather
in a beautiful world
i wish i was special
you're so fuckin' special


your skin makes me cry...

viernes, 7 de enero de 2011

One, two, three, dance!...

Sintiendo que necesito llevar mi libreta -igual que la tuya- siempre colgando de la muñeca. Como una de esas cartas o carnets de baile -o como se llamen- que llevaban las muchachas antes a los bailes para apuntar en ellas quién les pedía cada baile (-"¿baila usted?"; -"no puedo, estoy pedida"; -"ya me lo olía yo, ya"). Nunca la llevo, pensando que no será necesario, que nadie me pedirá un baile, porque no soy, ni de lejos, la muchacha más hermosa del baile. Ni la más guapa de la fiesta, y quien me diga lo contrario miente.

Pero sí que hay palabras que quieren sacarme a bailar, y les doy largas, calabazas, llevando mi chapa de "no-me-entres" como escudo, como si fuera el Sheriff en una ciudad sin ley cualquiera. Saltando del lejano oeste a la campiña inglesa. Buscando una habitación con vistas sobre Florencia. Debo armarme de valor la próxima vez, de no tener miedo a la página en blanco de feroces fauces, reflejo de mi incapacidad para crear.

Y mientras, bailo con Frank imaginando que estoy en el salón de tu casa y bailo contigo; y que te gusta, y que no necesito carnets.

jueves, 9 de diciembre de 2010

-¿Arból? -no, un árbol -¿Arból? -no, un árbol -¿Arból? -está bien, un arból -¡ah, un Árbol!...

Yo soy el árbol
conmovido y triste
Tú eres la niña
que mi tronco hirió

Yo guardo siempre tu querido nombre
y tú, ¿qué has hecho de mi pobre flor?

martes, 7 de diciembre de 2010

raindrops are falling on my head

gotas de tinta que ya no sudo

drops of ink
frío y calor, por partes, no hay nada templado
estoy fría y exhausta
cold and exhausted
controlando pequeños detalles
que hagan de ancla
los pies en la tierra
caminando, sintiendo el frío
exhausta
viendo el final
the end
pero lejos
el principio
pero lejos

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Con toquilla y todo

Se decía "tengo que estar pletórica, después de tanto esperar, lo tengo en los brazos, y tengo que estar feliz por ello", pero no lo sentía así, no sentía alegría ni felicidad, sentía miedo, panico a pensar en mañana... pero aparte de eso no sentía nada. Absolutamente nada.

Había leído en una de los múltiples libros que le habían regalado que existía algo llamado depresión post-noséqué, pero siempre los había dejado a un lado, aburrida y no se había interesado más por el tema. Tampoco se había acabado nunca de creer eso de la "realización de la mujer" que tan en alto proclamaban sus amigas o su madre, aunque ésta no hiciera más que regalarle caras de decepción. Así que allí estaba, sin saber por dónde empezar, sin ganas, dolorida, mirándo lo que tenía entre los brazos, sin comprender... entonces él le dió un beso en la frente y la obligó a recostarse, luego la besó en los labios y ella cerro los ojos despacito, durante dos segundos, disfrutándolo y le dijo "descansa, yo lo cojo"...

... -"sí ahora, pero déjame sólo un segundo más" (sorprendiéndose a sí misma)

-"¡¡Y VUELVE A BESARME!!"

martes, 30 de noviembre de 2010

¡Cumplevisitas feliz!_

_¡¡27.000!!...

... pronto, ¡más cumplecosas!

Christina Rosenvinge

"Creí que me hundiría en la profundidad, pero ¡oh, sorpresa, aprendí a bucear!"

jueves, 25 de noviembre de 2010

Hay sonrisas que, de bonitas, duelen,
se te clavan profundo
Incluso en una fotografía
ocupan toda la imagen
Sonrisas que te trastocan
que te hacen escuchar "I'm breakable"
cuando la canción dice "Unbreakable"
Sonrisas que consumen el tiempo
pero nunca se quedan flacas.

domingo, 21 de noviembre de 2010

knife

Cuchillo afilado
partida en dos
nunca entera
siempre en mitades
desgajándome a cada paso
sintiéndome triste

martes, 9 de noviembre de 2010

Muette

Amordazada y sin poder gritar. Como aquel chico que conocí que dormía a oscuras y por la noche, cuando se despertaba, tenía que encender la luz para comprobar que lo negro que le rodeaba era oscuridad y no su propia ceguera, temo que el día que no me rasgue los labios la mordaza que los cubre me haya quedado ya sin voz. Me expongo si no me atan de pies y manos, si no me vendan los ojos, la boca, las manos para que no tenga el consuelo del tacto. ¡Y una mierda me expongo! me filtro, me cuelo, me tamizo. Es el único remedio que tengo para no sentirme atada. Y si últimamente tengo tanta hambre que me como hasta los dedos, y si arrastro conmigo a otras almas y les rasgo las vestiduras, pero siempre por la espalda, ¿qué he de hacer?.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Impresión (2-VI-2010)

Se te caen las hojas del periódico que lees. Se van cayendo una a una y, dentro de poco, tendrás las manos vacías. Dejas que caigan sin leer todas las noticias; piensas que, leída una, leídas varias.

Hace casi un año

Le das la vuelta
a las bufandas que te tejo
con mis venas,
gordas y llenas, como hebras de lana.
Me esmero por hacer el punto bonito,
y siempre te la pones del lado del feo
En el espejo nunca ves que quede bien con lo que llevas,
¿no ves que lo hago para portegerte del frío?

lunes, 27 de septiembre de 2010

:) (:

- ¿Y si no existe? ¿ y si no es tan bella como nos vendieron? ¿si no es tan pura?...

- ... ¿de qué tienes miedo?

- De que ya la tenga, de que esto sea todo, de que no haya nada más.

- Si eso que tienes es todo, entonces no existe

- Sí existe, pero sin pureza

- No, no existe, existe otra cosa. Y lo que buscas no existe, asíq ue deja de buscarlo.

- ¡Ay, no lo he encontrado en ninguna parte!...

- No hay nada absoluto, nada externo a ti va a hacer que te sientas pleno si no lo eres en tu interior...

- Da igual lo que haga, da igual lo que consiga, da igual con quién esté...

- Da igual. Todo eso ayuda, claro, pero lo que importa es sólo tú mismo.Y cuando tengas eso, las otras cosas te ayudarán, crearán el equilibrio, encontrarás la felicidad en ellas, en lo que haces, en el amor... porque tu interior estará preparado para soportarlo, estará deseándolo.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Sentir, sentir, sentir, me haces sentir; cada vez es lo mismo, necesito tiempo para recuperarme de ti y de este sentirlo todo...